14 Julio 2021

El programa RETOma TU VIDA inserta a personas reclusas y ex reclusas en el mundo laboral a través del método del empleo personalizado

Noticia

Valor:

0

RETOma TU VIDA se ha iniciado este año en las provincias de Cádiz, Huelva, Málaga y Sevilla

La inserción laboral de las personas que han pasado por prisión es costosa en la mayoría de ocasiones, y más aún en el caso de las personas con discapacidad intelectual. Plena inclusión ha puesto en marcha este año el programa RETOma TU VIDA, en el que participa Plena inclusión Andalucía junto a otras 4 federaciones, para que los reclusos y ex reclusos con discapacidad intelectual puedan involucrarse en procesos desarrollo profesional y de inserción laboral a través de la metodología del empleo personalizado. Este método, también conocido como "empleo a medida", se entiende como una combinación flexible de estrategias, servicios y apoyos diseñados para generar oportunidades laborales para demandantes de empleo con necesidades de apoyo.

En Andalucía el programa se desarrolla en las provincias de Cádiz (Feproami), Huelva (delegación de Plena inclusión Andalucía), Málaga (Amirax) y Sevilla (APROSE) y en total hay 29 personas que se están beneficiando de él. Uno de los requisitos principales es que la persona forme parte del programa ‘Atención Integral a Personas con Discapacidad Intelectual Reclusas y ex Reclusas’, que lleva en marcha en nuestra comunidad desde 2000. Otro, es que disfruten de circunstancias penitenciarias en formas de cumplimiento en medio semi-abierto o abierto. No obstante, desde Amirax, la responsable del programa, Maribel Vallejo, afirma que “no hay perfiles a la carta, es decir, es difícil que se den todos los condicionantes a la vez; que sean personas que puedan progresar a tercer grado porque sus circunstancias penitenciarias se lo permitan y que además muestren el compromiso y las cualidades oportunas para participar en el programa”.

Para personalizar el empleo en reclusos con discapacidad intelectual hay que atravesar 4 fases (descubrimiento, planificación, negociación y apoyo) en las que se analizan las cualidades laborales de la persona, se prepara cómo y dónde se va a buscar trabajo y se llega a acuerdos con las empresas para la contratación y los apoyos que necesitará para desarrollar el empleo.

*Félix, que a propuesta de la entidad que gestiona el programa en Huelva está cumpliendo su condena en régimen semi-abierto, nunca pensó que los adjetivos paciente, minucioso y detallista pudieran describirle a él. “Conocer estas virtudes le dejaron muy sorprendido”, cuenta Ana Molina, técnico del programa. Los talentos y fortalezas deben descubrirse durante la primera fase, a través de la observación y la conversación con la persona, así como con su entorno. “Hicimos un contacto con su familia hace un par de meses; él eligió tanto el lugar como las personas que quería que estuvieran allí para poder hablar de él. Es una parte del proceso que aporta información muy valiosa sobre la persona”, explica Ana.

En esta primera fase es en la que, según nos cuenta Pablo Jiménez, técnico profesional de Aprose, se encuentran la mayoría de los usuarios en Sevilla. “Mientras esperamos que los participantes en el programa puedan progresar a situaciones de semi-libertad - que depende de sus circunstancias penitenciarias y que deciden desde la institución-, trabajamos mucho con ellos sobre su auto conocimiento. Además, hablamos de una atención muy integral, porque a la discapacidad y a la situación penitenciaria se suman otros factores, como la drogodependencia en algunos casos, el analfabetismo o la falta de experiencia laboral”. De los 7 usuarios que participan en el programa en esta ciudad, hay 3 que se encuentran en fases más avanzadas: *Sergio tiene un contrato temporal en un Centro Especial de Empleo; *Roberto tiene un preacuerdo laboral para empezar a trabajar en septiembre en un restaurante y *Mario quiere abrir una tienda de desavíos en su barrio, por lo que está esperando ver si puede acogerse a algunas subvenciones municipales.

Maribel Vallejo incide sobre este aspecto de atención integral del programa: “hay otras áreas de las vidas de estas personas que hay que cubrir primero porque si no, no llegamos a la del empleo. En Málaga, por ejemplo, hay dos personas que necesitan que les gestionemos recursos residenciales porque no tienen redes de apoyo, y para conseguir un trabajo primero tienen que tener dónde dormir y dónde ducharse”. En esta provincia, con 8 usuarios, hay una persona que ha obtenido un contrato en una lavandería de Ilunion y ha habido otra persona con un contrato de prueba en un restaurante. “Hay un gran trabajo de gestión de fondo porque son personas muy afectadas por la brecha digital y ahora es todo telemático. Ahí tenemos que prestarle mucho apoyo y es una dificultad añadida del programa”, asegura Vallejo.

Redes de apoyo

Las redes de apoyo son fundamentales en todo el proceso”, afirma Beatriz Marín, responsable del programa en Feproami, “una chica está desde mediados de mayo trabajando en el campo gracias a sus redes de apoyo”. Otro de los usuarios que ya está trabajando en la provincia de Cádiz es *Alejandro, que asegura que formar parte de RETOma TU VIDA le ha ayudado mucho a saber cómo puede buscar trabajo. “Me han ayudado a preparar el currículum y ahora tengo un contrato de 6 meses en el ayuntamiento”, nos explica.

La importancia de estas redes de apoyo es más evidente cuando las personas carecen de ellas. Es el caso de *Juan, que ha cumplido una pena de 19 años y 3 meses en prisión y la vida a la que sale ahora es muy distinta a la que dejó cuando ingresó en la cárcel. “El euro, las nuevas tecnologías… es una persona totalmente institucionalizada que no cuenta con el apoyo de familia o amigos, por lo que el trabajo con él y los apoyos que se le prestan son su tabla de salvación”, explica una de las responsables del programa.

Así ocurre con Félix, que gracias al apoyo de su familia está iniciando una nueva etapa en su vida. Ha conseguido un trabajo que le gusta y que le ayudará a conseguir sus expectativas de futuro: “me gustaría ser autónomo, tener mi propio vehículo para dedicarme a vender mariscos porque mi familia tiene un vivero”. Gracias a su participación en el programa, Félix ha pasado de tener una videollamada al mes para ver a su familia a poder estar con ellos frecuentemente. “Ana, -la técnico profesional- se ha volcado con nosotros”, nos cuenta su mujer, Eli. “Nos ha ayudado hasta a elegir la ropa para las entrevistas de trabajo”. “Mi vida ha cambiado mucho, ahora puedo estar más con mi familia y tengo un trabajo. Mejor, imposible”, afirma Félix.

 

 

*Todos los nombres de los reclusos a los que hemos entrevistado en este reportaje son ficticios.